La primer cita con el dentista

La primer cita con el dentista

Algo sumamente común es el temor a visitar a los dentistas; sin embargo, es parte de lo que se debe hacer para el cuidado bucal. De manera que cuando eres padre de familia o tienes a cargo a un pequeño, se hace necesario trabajar arduamente para que la primera visita no se vuelva tediosa e impedir que se convierta en un trauma. Cabe mencionar que la importancia radica en hacerle ver que se viene una nueva experiencia y que debe afrontar la situación con mayor calma posible, ya que no es nada fuera de lo común. No hay nada ver que fomentar la visita al dentista en Salamanca, puesto que los dientes son piezas únicas que deben ser cuidadas desde temprana edad.

Una primera vez inolvidable 

El papel de cualquier adulto debe ser heroico, cuando de trabajar a un pequeño para ir al dentista se trata, y no es para menos, ya que ese instante en el que se ven cara a cara se convierte en una aventura que envuelve a un trinomio: padres, hijo y dentista. Se dice que el primer encuentro se debe dar en el primer año de vida, y es a ello que se debe muchos de los beneficios para los chiquitos debido a que se les va dando un  tratamiento especial para que el temor no se apodere de ellos.

Cuando la visita al dentista es a temprana edad se evita la formación de caries, eso implica que no habrá procesos posteriores que puedan afectar emocionalmente a los pequeños. De manera que se dan algunos  consejos  para que la visita no se convierta en algo incómodo para los pequeños.

  • Elije a odontopediatra con el que te sientas bien, es decir, aquel que aporte confianza, que genere una buena relación entre médico-paciente y sobre todo que cumpla con tus expectativas en tanto a su profesión se refiere.
  • Si en la primera cita sientes temor, busca la manera de no transmitírselo al pequeño, recuerda que lo importante es que le des confianza y seguridad. Toma en cuenta que cuando los padres sienten miedo de ir al dentista generan un recelo en los pequeños que les impide que vivan toda una aventura positiva, tal cual debería ser.
  • Cuando estés a pocos días para la cita programa, platica con el niño sobre la visita, haciéndole ver que es algo normal y que solamente será un proceso rutinario, que no debe sentir temor y sobre todo hazle conciencia del beneficio que se obtiene.
  • Comienza a tocar sus dientes y explícale lo que hará el dentista en el chequeo para que la manipulación ya vaya creando una adaptación con el momento en que se enfrente al dentista.
  • Cuando ya se encuentren en el consultorio puedes romper el hielo jugando con los dientes del pequeño, de manera que se involucren los tres y se genere la confianza necesaria.
  • Lo ideal es que se haga en las horas de la mañana para que estén más tranquilos.